PIO XII
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Antonio Astigarraga

   
     


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Una iglesia al servicio del evangelio

 

Opinión
·¿Regular las huelgas?
·CARTA A ÁLVARO (publicada en La Razón, el 16 de julio de 2010)
·La reforma laboral y las nuevas medidas económicas
·El «gol» de Pablo
·Si no te convence esta sociedad mercantil ofrece sin pedir nada a cambio
·Sí, Quiero
·¿Un 1º de Mayo «viejo»?
·El trabajo es para la vida
·Ser cristiano, una opción libre
·Ante un nuevo 8 de marzo
·Objetividad de la fe y Escritura
·Palabras
·Comunicación y verdad política
·Su Palabra es mi conversación
·Volver a la Biblia
·¿Derecho a trabajar?
·Manos Unidas, Campaña 2010: «Contra el hambre, defiende la tierra»
·La crisis económica, amenaza para la convivencia social
·Propósitos para un nuevo año
·¡Paz, paz, paz… y no tenían paz! Buscando las raíces
·Ante una posible nueva reforma laboral
·Ante el actual panorama socio-laboral
·Crisis e ingresos económicos
·Una mirada ética al panorama sociolaboral
·A vueltas con el diálogo social
·¿Qué futuro para la Europa social?
·Ante la convocatoria de huelga general del 21 de mayo
·Eucaristía y Pastoral de la Salud: «Creer, celebrar y vivir la Eucaristía»
·Arizmendiarrieta: Palabras de la Hna. Postuladora Carmen Pérez
·Un hombre creativo y entregado
·Familia Solidaria
·La reforma laboral que se aproxima
·Corazón que ve
·El porqué de un recurso
·Despertar religioso en familia
·Mujer y discriminación laboral
·Memoria y esperanza
·Abrazo de reconciliación
·En Loiola Etxea me espera mi familia
·A más crisis, mayor solidaridad
·A vueltas con la crisis
·Combatir el hambre, proyecto de todos
·Educadores para la causa de la paz
·Año nuevo, vivencias viejas
·Si no te gusta vivir en una sociedad anónima conoce y escucha a tus vecinos
·Expedientes de regulación de empleo
·Ser voluntario es fuente de salud
·Posibles salidas a la actual crisis económica
·La Administración pública ante la crisis
·Comienzo del curso pastoral 2008-2009
·Fiesta de Nuestra Sr. de la Merced: Semana de Sensibilización
·¿Tienen la culpa los obreros de la crisis?
·¿Qué ocurre en la Unión Europea?
·Fui extranjero y… ¿me acogisteis?
·Biblia gaur-gaurkoa
·Buscando salidas a la crisis
·Tienes talento… Dónde estás corazón
·Peregrinos de la esperanza
·Para qué sirven los sindicatos?: Dificultades y posibilidades
·El trabajador ante la nueva legislatura
·Misionero ayer y hoy. Cincuenta años de cura
·Nork bere bokazioa
·Iglesia Solidaria
·Al lado de las mujeres que sufren
·Reflexiones sobre la pobreza y la solidaridad
·Con los pobres, avivando la esperanza
·Hitza hustu arte?
·Itxaropenez esan dezagun
·Seriedad y un poco de profundidad en la vida
·¿Qué modelo de sociedad queremos?
·Un gesto para vivir de otra manera
·Una maternidad saludable
·Trabajar, ¿para qué?
·Día del Inmigrante: Testimonio
·Conciliación de la vida laboral y la vida familiar
·Presentación del libro: Un obispo vasco ante ETA
·No dominarás
·No se trata de vivir de gorra
·¿Valen todas las vidas igual?
·La fe se fortalece ofreciéndola
·¿Por qué va a ser sólo de los cristianos?
·¿Qué salarios tienen la culpa?
·Fiesta de Nuestra Señora de la Merced. Semana de Sensibilización
·Erlijioa eta Euskal Kulturaren auzia
·El sentido del trabajo humano
·Dónde están los últimos
·En defensa de un Primero de Mayo obrero
·Busca la paz y peregrina tras ella
·Atención a la enfermedad mental
·Estamos en la sociedad del sálvese quien pueda
·La cruz de la mujer
·Testimonio de Mateo Zuppi, miembro de la Comunidad de San Egidio
·«Mi futuro, con los pobres». Pedro Arrambide, misionero en Eritrea
·Es posible
·Un nuevo día de la mujer trabajadora
·Sinesten dut Jainkoarengan
·Pequeños
·Buscadores furtivos
·Cuaresma 2007: «Ampliando el horizonte de nuestra renovación»
·Un modelo socio-laboral a estudiar
·Manos Unidas - Campaña contra el hambre: «Tú sabes leer, ellos no»
·El Obispo en Herri Irratia
·«El salario medio baja»: algo apesta
·Comunidad que acoge y comparte
·Erlijioak gaur zentzurik bai?
·Ordenación presbiteral. Homilía
·En la comunicación social no todo vale
·San Francisco Javier, testigo y maestro de la misión
·El hambre: un escándalo vergonzante
·Isiltasuna, meditazioa, otoitza
·La violencia doméstica contra la mujer: una injusticia y un mal moral grave
·Declaración del cardenal Bertone, nuevo secretario de Estado, sobre las reacciones islámicas
·Comienzo del curso 2006-2007
·Audiencia General
·Protege su dignidad. Protege su empleo
·Ángelus del día 17 de septiembre
·¿Derecho a la huelga en los servicios públicos?
·Mozart, prodigio y genio de la música
·Una palabra libre y ética
·María, Virgen del Carmen, Madre de Familia. Por la familia a María
·El peligro de encadenar trabajo y vacaciones
·Un trabajo digno para la familia, una familia para la vida
·Retos detectados por Caritas Diocesana
·El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia del Pontificio Consejo «Justicia y Paz» (2005)
·Teresa Peña, argiaren eta ilunpeen margolariaren...
·Lourdesko ardoa
·Tres fechas significativas para el mundo del trabajo
·Crónica y claves de una huelga
·Marcha a Arantzazu: Renovar nuestra comunidad cristiana y consolidar la paz
·Gazte, eta fededun?
·Crónica de una noche en una iglesia con los últimos
·Nota conjunta de los Obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria
·Deseo de vivir, motivo para esperar
·Carta de los Obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria sobre el día de Las Misiones Diocesanas
·¡Tenemos 8 de marzo para rato!
·Buscando el rostro de Dios
·Levantando nuestra casa
·Cuaresma 2006: «Renovar nuestras comunidades cristianas»
·¿Por qué no hay más «movida» en el mundo laboral?
·Otro mundo es posible, depende de ti
·Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XIV Jornada Mundial del Enfermo
·Religión en la escuela: Una asignatura para aprender a vivir y a convivir
·¿Se trabaja para vivir o se vive para trabajar?
·Siente la misión en tu corazón
·Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la 92 Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado
·Homilía en el funeral de Begoña Bohoyo
·Obreros industriales autónomos
·Nire baitatik
·Tocar la Navidad
·Ciencia y Fe
·A los 40 años de la “clausura” del Concilio Vaticano II...
·Los presos y presas también son nuestros
·Testimonio de Xabier Murua
·Un accidente laboral tipo
·Domund 2005: Evangelio para todos
·La misión, caminos de la misión de ayer y de hoy
·El huracán nuestro de cada día
·Realidades... sin mínimos: «el rostro femenino de la pobreza»
·El difícil camino de la paz mundial
·Reconocimiento Papal a los fundadores del Movimiento Cooperativo
·Testimonios de Michael y Pello, dos jesuitas ordenados presbíteros
·Inmigración – Integración: «Nadie sin futuro»
·Ashabari, el hogar de la esperanza
·
·Los dos viven en la calle, pero sólo uno es de piedra
·Su nombre es Jesús. Ezagutzen al duk/n?
·Una mística cristiana para nuestros días
·El "Padre Nuestro" de dos laicos creyentes: M. Chavarría y A. Bikondoa
·Zer diozu Jainkoaz?
·Jesusen jarraitzaile
·Jainkoaz galdezka
·Testimonio: Contemplar es amar
·Humanizar el deporte
·¡Un euro al día para Eritrea!
·Norte-Sur: un futuro común
·Acoger al inmigrante
·Vivir la Navidad
·Presencia de lo religioso en la cultura
·Bakeaz denok irabazi
·Jokin
·Mayor atención social a la familia
·Parroquia: espacio de vida en libertad
·Exilio en Oñate y cien años de acogida
·Las inserción social de los excluidos, un gran reto para todos
·Festividad de la Virgen del Coro
·Soledad y silencio
·Aportes de la memoria histórica
·Unidad de España y juicio ético: palabras pronunciadas por el autor en la presentación del libro
·La vieja Europa, ¿cristiana?
·Al lado de los últimos
·Testimonio de una monja Agustina Contemplativa
·Lourdes: Enfermos y cuidadores, fuente de salud mutua
·¿Es posible estar sano en la enfermedad?*
·Manuel de Unciti: Testimonio*
·Demasiadas víctimas en accidentes laborales. Demasiada inseguridad en el trabajo
·Lo mejor de ti: testimonios
·Da lo mejor de ti. Campaña de Cáritas
·Mirar a Europa
·«No hay paz definitiva. La paz es un combate diario que nos exige constancia»
·Entrega*
·«Voces del Sur» en silencio
·No por evidente es menos injusto
·Ametsezko mundutik egiazkora (y II)*
·El maltrato a la mujer, un reto para la Sociedad y la Iglesia
·Ametsezko mundutik egiazkora (I)*
·Ez gara geure baitakoak
·Un soplo de vida*
·¿Del hospital a la cárcel?
·Homilía del Obispo de Baiona Pierre Molères el día de San Sebastián
·¿A quién interesamos?
·Testimonio de un preso: Nuestra patrona, la Virgen de la Merced
·Campo de trabajo de Martutene
·Siente la misión en tu corazón
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Objetividad de la fe y Escritura

Desde hace algunas décadas, en la mayoría de los países europeos, estamos padeciendo un profundo cambio del hecho religioso, tanto en lo que se refiere a sus contenidos como en la forma de vivirlos. Se constata una «subjetivización de la fe» que ha conducido a que cada individuo interprete y tome libremente las creencias de las diversas religiones oficiales, para configurar el suyo propio. El «creyente» postmoderno da la primacía a lo íntimo, necesita emocionarse, conmoverse, vibrar, que le «diga algo» aquello que está haciendo o experimentando. De aquí su predisposición a crear a dios a su imagen y semejanza, del que pueda obtener el estado de bienestar psíquico anhelado: consuelo, paz interior, aceptación, armonía, serenidad ante las incertidumbres de la existencia humana... En este contexto, resulta difícil sostener la primacía de Dios y afirmar que no es el hombre el que descubre a Dios. Y, sin embargo, ni la inteligencia, ni la sensibilidad, ni la fe pueden ser consideradas, sin más, como vías de acceso a Dios, si no se tiene en cuenta la premisa de que es Él mismo quien se manifiesta y se revela.

El Dios bíblico, nuestro Dios, impulsado por su amor, toma la iniciativa de mostrarse y revelarse al ser humano, en el mundo, en la historia humana, y al modo humano «se deja ver» se «asoma», se hace el «encontradizo». Y lo hace, sobre todo, actuando en la vida del hombre, contribuyendo con su participación en la historia de la humanidad. La revelación de Dios, desde la Creación hasta su plena manifestación en Jesucristo, ha llegado hasta nosotros a través de una Tradición de la que es parte integrante la Escritura. El relato bíblico es, para nosotros, narración y manifestación de la aventura de Dios con los hombres en el seno de la historia. La Escritura relata y, al hacerlo, revela, sirve de cauce para que Dios continúe asomándose al mundo. Mediante esas palabras humanas, nos alcanza la Palabra de Dios, se nos comunica y da a conocer el mismo Dios.

Si los cristianos queremos soslayar el peligro del subjetivismo, si pretendemos evitar la idolatría para adorar al Dios verdadero y no a un ídolo de madera que, aunque tenga ojos y oídos, no puede compadecerse de nosotros, debemos volver una y otra vez a la Palabra de Dios, comprendida en la Escritura. Volver a la Palabra para encontrarse no con una «letra muerta», sino con una Persona: el Verbo, Jesucristo, en el que Dios pronunció su palabra definitiva y nos mostró su verdadero rostro, tras un largo y paciente caminar acompañando a la humanidad y, de modo privilegiado, al pueblo de Israel.

El encuentro con la Palabra nos lleva a confesar con gozo que Dios no es el producto de nuestra imaginación, ni el resultado de nuestra elección selectiva, ni el fruto de una reflexión filosófica o religiosa, ni el que soluciona nuestras carencias, ni el ídolo que podemos crear y recrear desde nuestras apetencias e intuiciones. Dios no es, en definitiva, producto de nuestra subjetividad, sino que Él se ha revelado y, mediante la Escritura, ha querido que esa revelación se «objetivara». Por tanto, más allá de nuestras percepciones personales-subjetivas, hay referencias objetivas que nos ayudan a conocer y aproximarnos a Dios. ¡Puedo alcanzar a contemplar el verdadero rostro de Dios, porque Él se me ha revelado, y su revelación ha quedado consignada en la Escritura!

La fe, como recuerdan el Concilio Vaticano II y más recientemente el Catecismo de la Iglesia, consiste en obedecer, acoger, dar su asentimiento al Dios que se muestra; aceptar voluntariamente su revelación; subordinarse a la Palabra, contenida en la Escritura (DV 5; CCE 143-4). La fe es acogerle y reconocerle tal y como Él se ha revelado en la Historia de la Salvación, cuyo colofón es Jesucristo. Por eso, la Iglesia, escuchando religiosamente la Palabra de Dios, entrega todo lo que Dios ha revelado para la salvación; y en su doctrina, vida y culto, transmite todo lo que ella es y cree.

San Sebastián, 14 de marzo de 2010

Antonio Astigarraga, Responsable del departamento de Liturgia



   
 
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