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D. Fernando Prado, obispo electo de San Sebastián

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Hoy, lunes 31 de octubre, el Santo Padre Francisco ha nombrado a D. Fernando Prado Ayuso,CMF, obispo de San Sebastián. 

Su ordenación episcopal y toma de posesión serán el día 17 de diciembre. 

 

CURRICULUM VITAE

FERNANDO PRADO AYUSO, CMF

Nacido en Bilbao, provincia de Bizkaia (Diócesis de Bilbao), el 28 de agosto de 1969. Padres: D. Ramiro (+) y Da. Ma Gloria. Mediano de tres hermanos varones. Estudió EGB, BUP y COU en el Colegio Andrés de Urdaneta (PP. Agustinos-Loiu). Licenciado en Ciencias de la Información- Periodismo por la Universidad del País Vasco (1993).

Ingresó en la congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Misioneros Claretianos) en el año 1992 y, tras realizar el postulantado y noviciado, hizo la primera profesión en Vitoria-Gasteiz el 27 de agosto de 1994. Realizó sus estudios teológico-sacerdotales en Bilbao, obteniendo la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos (Baccalaureatus in Theologia) en la Universidad de Deusto (1998). Igualmente, obtuvo el título E.G.A. (Euskara Gaitasun Agiria- Certificado de Aptitud en Euskera) impartido por el Gobierno Vasco (1998).

Realizada la profesión perpetua el 27 de septiembre de 1998 fue destinado a San Sebastián (País Vasco) para incorporarse al equipo pastoral de la parroquia y del colegio-Ikastola Mariaren Bihotza (Corazón de María), donde se dedicará a la pastoral infantil y juvenil fundamentalmente, así como a la enseñanza escolar como profesor en Educación Primaria y Secundaria (1998-2002). Ordenado sacerdote en San Sebastián el 7 de mayo de 2000, se incorpora al equipo sacerdotal de la Parroquia del Corazón de María y es nombrado delegado diocesano para la Pastoral Juvenil de la Unidad Pastoral del barrio de Gros (San Sebastián).

En octubre de 2002 es destinado por el entonces Superior General, P. Aquilino Bocos, a la comunidad claretiana de Buen Suceso, en Madrid, donde completa estudios y obtiene el grado de Máster en Edición (Universidad de Salamanca) y estudia la especialización en Teología de la Vida Religiosa, obteniendo el grado de Licenciado en Teología (Univ. Pontificia de Salamanca) con una tesis de licenciatura sobre El Ministerio Ordenado de los religiosos en la Iglesia.

Desde 2003 hasta la actualidad es Director de la editorial Publicaciones Claretianas.

En ese mismo año 2003 se incorporó al equipo docente de la Escuela Regina Apostolorum (ERA) para la formación de religiosos y religiosas. Desde entonces imparte en dicho centro las materias de ‘Teología de la Misión’ y ‘Medios de Comunicación Social’ en diversos programas de formación inicial y permanente.

Desde 2011 es, igualmente, profesor del Bienio de Licenciatura en el Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid (Univ. Pontificia de Salamanca), donde actualmente imparte la asignatura ‘Teología de la Misión’, así como algunos otros cursos especiales y seminarios.

Del 2009 al 2016 desempeñó, por nombramiento del Gobierno General de los Claretianos, la labor de Coordinador Internacional de los Editores Claretianos (Claret Publishing Group).

Habitualmente imparte conferencias y anima encuentros y cursos para religiosos, religiosas y sacerdotes. Autor de varios artículos en revistas especializadas y de algunos libros, es editor del blog masdecerca.com, colaborador en varios medios de comunicación escritos y participante habitual del programa La Linterna de la Iglesia (Cadena COPE), así como de algunos programas socio-religiosos en Trece TV.

Capellán en Madrid de la Residencia Universitaria de las Religiosas Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús (2003-2012) y de la comunidad del colegio de las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza (2013-actualidad), ha colaborado pastoralmente durante varios años como sacerdote invitado, desarrollando funciones de párroco, en el tiempo de verano en la Archidiócesis de Los Ángeles, California (2003-2011St. John The Babtist) (2014-2016 St. Gabriel Mission), así como en la Arch. de Chicago, Illinois (2012-2014 Holy Cross). Desde el año 2015 colabora como sacerdote en la madrileña Iglesia de San Antón (Mensajeros de la Paz).

ALGUNAS CONFERENCIAS Y CONGRESOS DESTACADOS
Los desafíos para la vida consagrada actual. Conferencia impartida en la Pontificia Univ.

Lateranense para la Congregación de Propaganda Fide en Roma (2004).
La era digital y la vida consagrada. Convegno di Teología de la Vita Consacrata. Claretianum.

Pontificia Universidad Urbaniana. Roma (2010).

Evangelización y era digital. Religious Education Congress (RECONGRESS). Arch. de Los Ángeles-California (2014).

Los medios de comunicación y la formación en la era digital. Taller para formadores. Congreso CIVCSVA en el Año de la Vida Consagrada, Roma (2016).

LIBROS

Adonde el Señor nos lleve. La vida consagrada hoy (2004).
La era digital y la vida consagrada (2010).
Los cinco minutos para la Nueva Evangelización (2012).
El ministerio ordenado de los religiosos en la Iglesia (2013).
Diez cosas que el Papa Francisco te propone en el Año de la Misericordia (2015). Los cinco minutos de la Vida Consagrada (2016).

Testigos del Evangelio. Vida consagrada en misión. (Manual de Teología de la Misión para la Vida Consagrada) (2016).
La fuerza de la vocación. Libro-entrevista con el papa Francisco (2018). Traducido a 17 lenguas en 20 editores.

Proyecto Intergentes. Materiales desplegables para la Nueva Evangelización (2019).
No podemos dejar de respirar. Raíces espirituales y magisterio de Francisco sobre la oración (2019).
Tejer historias. Comunicar esperanza en tiempos de pandemia (ed.) (2020).
Cuando perdemos un ser querido. Vivir y acompañar el duelo (2020).
«Praedicate Evangelium». Una nueva curia para un tiempo nuevo. Libro-entrevista con el cardenal Rodríguez Maradiaga (2022).

LENGUAS

Activas: Español, Inglés, Euskera. 

Pasivas: Italiano.

 

 

Saludo de D. Fernando Prado a la Diócesis de San Sebastián

Queridos Diocesanos:

En el día en que se hace público mi nombramiento como obispo de San Sebastián, deseo, antes que nada, enviaros un afectuoso saludo a todos y cada uno de vosotros y a todas y cada una de vuestras familias. Quisiera que sintierais desde el primer momento el calor y la cercanía de quien pronto va a ser vuestro nuevo hermano obispo. Un saludo expreso también a todas y a cada una de las parroquias y comunidades cristianas de la diócesis. Saludo a los sacerdotes, a los seminaristas, a las comunidades de religiosos y religiosas, a los laicos y laicas, asociados y no asociados, que formamos juntos este santo pueblo fiel de Dios. No quisiera dejar de saludar a tantos ciudadanos y ciudadanas de bien, a tanta gente sencilla y de buena voluntad que enriquece nuestra sociedad. Saludo en especial a tantas personas que viven comprometidas con el bien común de nuestro pueblo, desde diversas instancias civiles, políticas, económicas, laborales, educativas y culturales a lo largo y ancho de toda la provincia de Gipuzkoa. Merecen todo mi reconocimiento y el de toda la Iglesia.

El pasado 17 de octubre, el Nuncio de su Santidad me comunicó la decisión del Papa Francisco de nombrarme obispo de esta querida diócesis de San Sebastián, a la vez que pedía mi consentimiento. Tardé unas horas en contestar. Enseguida me vinieron unas palabras del propio Francisco en una reciente catequesis sobre el ‘discernimiento’ que decía así: “Recuerda que las elecciones que hagas tendrán una consecuencia, para ti, para los demás y para el mundo; puedes hacer de la tierra un magnífico jardín o puedes convertirla en un desierto de muerte”. Después de orar un buen rato, unas horas más tarde, con no poca sensación de vértigo, pero lleno de confianza, envié la preceptiva carta de aceptación al Santo Padre, mostrándole mi plena comunión con él y con la Iglesia universal. En la misma carta, le indicaba que me abrumaba la inmerecida confianza que ponía en mí para este servicio.

Me siento muy limitado y pequeño ante esta importante responsabilidad que se me encomienda, pero me pongo con absoluta confianza en las manos de Dios, que buscará la forma de hacer su camino. En definitiva, confío en que Él es el más interesado en llevar su plan adelante. El Señor cuenta con todos nosotros en la misión de anunciar el Evangelio, también con este nuevo pastor diocesano. Confío en que su gracia me ayudará a superar muchas de mis limitaciones, a la vez que confío también en vosotros, en vuestra oración, así como en vuestra ayuda y colaboración comprometida. No podemos entender la vida cristiana ni la misión de la Iglesia sin el resto de hermanos y hermanas que formamos el pueblo de Dios. La comunión real y la cercanía afectiva entre todos es un camino que tenemos que recorrer juntos. Un camino espiritual —como decía san Juan Pablo II—, que hemos de hacer vida para hacer creíble el Evangelio que queremos predicar.

En esta diócesis fui ordenado y di mis primeros pasos sacerdotales hace ya más de 20 años. Pasado el tiempo, en ese gran misterio de las mediaciones, el Señor ha querido que vuelva al amor primero, al lugar donde comencé mi ministerio como joven misionero claretiano. Eso sí, ahora desde una nueva clave misionera como pastor diocesano. La Iglesia me pide este nuevo servicio que asumo con respeto y también con el gozo confiado de saber que el Señor camina con nosotros. Estos son los maravillosos tiempos que nos toca vivir. Tiempos llenos de exigentes desafíos para la Iglesia y de no pocas dificultades, como bien sabemos. Confiamos siempre en la mano de Dios, que guía la historia. Él nos irá indicando el camino y nos confortará en medio de toda dificultad.

La Iglesia de Gipuzkoa desde hace años quiere ser una Iglesia al servicio del Evangelio. El Concilio Vaticano II, del que estamos celebrando el 60 aniversario de su apertura, sigue siendo hoy la brújula que nos invita a navegar en esa dirección. Ciertamente, la misión de dar a conocer a todos el amor de Dios y la salvación que se nos ofrece en Cristo es y será siempre nuestra razón de ser. Eso sí, bien sabemos que no ayudaremos al Señor en esa misión sin el testimonio de una vida evangélica real que sostenga lo que dicen

nuestras palabras. Este camino del testimonio es el que creo que hoy se espera de nosotros como comunidad cristiana.

Iniciaré pronto mi ministerio engarzado en una rica tradición y en una Iglesia viva que busca responder hoy a los desafíos de la misión. Caminamos a hombros de gigantes. El testimonio de muchos cristianos sencillos, de sacerdotes venerables y de mis predecesores en la sede episcopal, no puede ser menos que reconocido y agradecido expresamente en estos momentos iniciales en que saludo a la diócesis. Recuerdo a los tres últimos: ¿Cómo no recordar el largo y fecundo ministerio de monseñor José María Setién, en el que tanto nos instruyó con sus enseñanzas?¿Cómo no recordar la cordial cercanía y la sabiduría creyente de monseñor Juan Mari Uriarte? ¿Cómo no valorar la elocuencia de monseñor Munilla que llenó tantos espacios en la diócesis y también fuera de ella con sus innumerables catequesis y su presencia virtual? Muchas gracias, pues, a quienes han sido mis predecesores. También gracias a D. Francisco, administrador apostólico de la diócesis, por facilitar tanto las cosas, por su afectuosa acogida para conmigo y por la consabida cercanía y delicado cuidado que ha mostrado a la diócesis durante todos estos meses.

No solo tenemos una gloriosa historia que contar, sino un gran futuro por construir. Nos aventuramos, pues, en la tarea. Pongo esta nueva encomienda y este nuevo tiempo que se abre para todos nosotros bajo el amparo de la Virgen María. Ella, como figura y modelo de la Iglesia nos enseña el camino. María es fundamentalmente y antes que nada, una Madre. Y eso es lo que nos enseña: que la Iglesia ha de ser para todos como una Madre. Nunca una madrastra. Una madre con un corazón sensible y atento a las necesidades de todos sus hijos, especialmente de aquellos que más lo necesitan. Pido al Señor, pues, para mí y para toda la diócesis el amparo de la Amatxo de Arantzazu. Igualmente, encomiendo mi ministerio episcopal al patrono de la diócesis, San Ignacio de Loiola.

Con estos horizontes me preparo ahora para iniciar pronto este ministerio entre vosotros. Tiempo habrá de conocernos más. Espero, de corazón, que la noticia de que la diócesis de San Sebastián tiene un nuevo obispo llegue a todos los rincones y que os colme de una

verdadera alegría: la alegría del Evangelio. Toda ayuda y contraste serán siempre bienvenidos. Agradezco vuestras oraciones, para que sea un pastor misionero según el corazón de Cristo. Os aseguro también mi cercanía y mi oración por todos y cada uno de vosotros. Con sincero afecto y cordial cercanía, os envío mi bendición.

En Donostia, a 31 de octubre de 2022.

Fernando Prado Ayuso, CMF

Obispo electo de San Sebastián